Llegando pronto la navidad, Diciembre se torno un mes terriblemente caluroso, sin mencionar que eligió de telón favorito, la lluvia, e ilumino el cielo, de tonos celestes y rosados eléctricos.
Supongo que fue el escenario perfecto para comenzar una historia de amor, y no para terminarla, desde luego yo no soy el director, ni mucho menos el guionista.Ojala pudiese hacer de la historia lo me plazca y ponerle un final feliz.Pero hoy, relato una historia realista, de esas que no se ve en las novelas, y apenas se atreve a ser contada en algunas peliculas.No quiero irme mucho del tema, pues así es el comienzo.
Durante cierta noche del mes de Agosto, me encontraba en la terraza de mi pequeño edificio de tres plantas.Me encontraba abatida, por ruido de la muchedumbre, que penetraba por las calles paralelas, a las de mi pequeño y rustico edificio.
El cielo se torno de un color azul profundo, y las estrellas brillaban cuales diamantes exhibidos al sol.Eran pequeños puntos color planta, brillando en un sinfín de cielo.Fue una de las mejores escenografías que había visto en mi vida.
Durante los días próximos, el cielo seguía vestido de gala, con esmoquin color negro y con un bonito moño de corbata.Se presentaba elegante, y prometedor, se veía espeso, pero ligero como para lanzarse sin mas al aire, y creer que uno podía volar.Fueron los mejores escenarios esas noches, y desde luego no iba a pasarme contemplando desde el mismo asiento, la función que el cielo montaba.Fui cambiando la vista desde diferentes puntos de la ciudad.Durante una de las noches, en la cual el cielo se encontraba en todo su esplendor, no tuve otra opción que salir corriendo hacia el parque, estaba totalmente asfixiada.
No encontré en ese momento, y tampoco ahora, como para describir la sensación, que me había tocado experimentar, fueron unas grandes ansias de salir corriendo y tirarme en el frió y húmedo pasto que Agosto me proporcionaba. Corrí a toda velocidad por las escaleras, apenas alcanzando a tomar un abrigo de color marrón tostado y un largo pañuelo verde.
Llegue a la acera patinandome un poco, ya que mis tacones con el piso húmedo y un tanto mojado, no combinaban muy bien.
Me senté en una de las banquetas del parque a contemplar horizonte, mientras el viento recorría cada parte de mi cuerpo, llegándome a erizar la piel, todavía tampoco encuentro mejores palabras para describirlo, solamente quien tiene la oportunidad, de llevarse bien con el viento, podría aclararlo mejor.
De repente mi pañuelo se echo a volar, por los aires como si nadie pudiese poseerlo, parecía libre, parecía bailar en el aire, incluso parecía feliz.Pareciese un poco descabellada la idea, de que un insulso pañuelo verde, me pudiese sonreír.
Perseguí mi pañuelo hasta que este se chocara con un hombre de traje y sombrero, bastante elegante y presentable parecía dicha persona, tuviera enfrente mio.
Basta con decir que, durante los meses siguiente fui una de las personas mas felices, que vi jamas en mi corta vida.El mundo que parecía frió y hostil, se había convertido en algodón de azúcar.Jamas, podría siquiera imaginar la magnitud de lo que alcance a amarlo, no se necesita mucho tiempo para enamorarse, lo dice alguien que hubiese estado dispuesta a casarse la semana posterior, a haberse conocido.El fue el antes y el después de todo, fue quien piso tan fuertemente, que dejo todo el piso marcado.
No importo antes el porque y tampoco importara ahora, pero con llego a mi vida, libre, alegre, con el viento de Agosto, se marcho con el de Diciembre.Con la misma calidez con la que llego, se llevo mis mejores horas, mi resplandeciente primavera, y mis mas mayores pasiones, arraso con todo a su paso, se llevo todo, sin dejar rastro de que jamas hubiera existido, incluyendo mi pañuelo verde.

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